Entendiendo el temido EJE ELÉCTRICO

 

Sabemos que el corazón se encuentra entre los pulmones en el centro del pecho, detrás y levemente a la izquierda del esternón. Tiene forma de una pirámide inclinada, la porción puntiaguda de la pirámide está inclinada hacia la abajo a izquierda y levemente hacia adelante. Se entiende que el eje anatómico del corazón tiene dirección de arriba hacia abajo, de atrás hacia adelante y de derecha a izquierda.

El eje eléctrico, es un concepto distinto, se refiere a la dirección promedio hacia donde se dirige el proceso de activación eléctrica de las células cardíacas.

En condiciones normales, el eje eléctrico suele coincidir con el eje anatómico, pero ciertas condiciones patológicas pueden desviarlo. En los crecimientos del ventrículo izquierdo, el eje se desvía a la izquierda, también cuando disminuyen las fuerzas eléctricas del corazón derecho, como sucede en los infartos inferiores, y cuando se altera la secuencia de activación ventricular. El eje también se desvía a la izquierda en caso de posición horizontal del corazón en relación con la obesidad.

Se desvía a la derecha en algunos trastornos de la conducción intraventricular, en condiciones normales, en caso de que el corazón esté verticalizado, y en el caso de sobrecarga de las cavidades derechas como en el EPOC, tromboembolismo pulmonar,  en las hipertrofias del ventrículo derecho y algunas cardiopatías congénitas, entre otras.

Para entender la relevancia del cálculo del eje eléctrico debemos trasladarnos a los orígenes de la electrocardiografía, y es que en la tercera década del siglo XX no disponíamos de los actuales avances tecnológicos. En la actualidad, la facilidad para estudiar el corazón con el ecocardiograma o la resonancia magnética ha restado importancia al cálculo del eje cardíaco.

Una vez explicado este aspecto, vamos a aprender cómo se calcula el eje eléctrico.

Es importante aclarar que el eje eléctrico puede calcularse para cada evento del ciclo cardíaco. Aunque lo habitual es calcular el eje eléctrico de los ventrículos, también se puede calcular el eje eléctrico de las aurículas.

Empezaremos por las aurículas por ser un proceso más sencillo.

Si ralentizamos la despolarización de las aurículas podemos observar que, a medida que avanza la onda a través de ellas, se generan múltiples frentes de activación. Si sumamos todos esos pequeños vectores auriculares, podemos obtener un vector resultante que se dirige desde el nodo sinusal hacia el nodo auriculoventricular. Este vector se inscribe en el papel como la onda P y podemos calcular el eje.

De forma similar, también podemos obtener los vectores resultantes en cada una de las fases de la activación de los ventrículos. El proceso resulta algo más complejo que en las aurículas, por lo que no es posible resumirlo en un único vector. En el papel estos vectores opuestos se inscriben como el complejo QRS.

El eje eléctrico ventricular (del QRS) representa la dirección promedio hacia donde se dirige el proceso de activación eléctrica de las células cardíacas. De un modo esquemático podemos representarlo del siguiente modo:

¿Cuál es el eje eléctrico normal?

El eje eléctrico normal se encuentra entre 90º y -30º

Veamos algunos ejemplos de eje eléctrico anormal:

¿Cómo medimos el eje eléctrico?

Si queremos definir si la desviación es a la izquierda o a la derecha utilizamos el comportamiento del QRS en las derivaciones del plano frontal.

Por medio del comportamiento del QRS en las derivaciones DI, AVF y DII podemos estimar la desviación del eje eléctrico. No tiene relevancia calcular el valor exacto del eje eléctrico, lo relevante es calcular si se encuentra en posición normal, a la izquierda o a la derecha. De este modo podemos aplicar la siguiente tabla:

Practiquemos un poco con el siguiente ejemplo:

El QRS es predominantemente positivo en las derivaciones DI y DII.

Veamos lo que calcula automáticamente el electrocardiógrafo:

CONCUSIÓN: Eje eléctrico entre -30º Y +90º = EJE ELÉCTRICO NORMAL