TEMA 5: SÍNDROMES CORONARIOS AGUDOS (SCA)

Iria Pena González.
Estudiante 6º medicina. Universidade Santiago de Compostela
Dr. Emiliano Fdez-Obanza Windscheid.
Cardiólogo. Unidad de Arritmias. Hospital Álvaro Cunqueiro. Vigo
Dr. Prof. Sergio Raposeiras Roubín.
Cardiólogo clínico. Profesor asociado USC. Hospital Álvaro Cunqueiro.

CÓMO ESTUDIAR ESTE TEMA (orientación para 3.º de Medicina)

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Núcleo imprescindible:

  • Concepto: los síndromes coronarios agudos (SCA) son un espectro que va de la angina inestable al infarto agudo de miocardio (IAM) con y sin elevación del segmento ST. Comparten la isquemia miocárdica aguda, casi siempre por rotura o erosión de una placa de ateroma con trombosis sobre ella.
  • Tres entidades: angina inestable con troponinas negativas, IAM sin elevación del ST (NSTEMI) con troponinas positivas, e IAM con elevación del ST (STEMI) con troponinas positivas y elevación del ST.
  • Troponinas: son el biomarcador de referencia, pero por sí solas no diagnostican infarto, porque también se elevan en miocarditis, insuficiencia renal crónica, embolia pulmonar, sepsis o traumatismo torácico. Hace falta clínica, electrocardiograma o imagen que confirmen isquemia. El patrón del IAM tipo 1 es un pico agudo entre las 12 y las 24 horas con descenso posterior.
  • Clínica: dolor torácico opresivo retroesternal de más de 20 minutos, irradiado a brazo izquierdo, mandíbula o epigastrio, que no cede con reposo ni con nitroglicerina sublingual. En ancianos, personas con diabetes y mujeres son frecuentes las presentaciones atípicas: disnea aislada, síncope o dolor epigástrico.
  • Electrocardiograma: debe hacerse en los primeros 10 minutos. La elevación del ST de al menos 1 milímetro en dos derivaciones contiguas diagnostica STEMI y obliga a activar el código infarto; un bloqueo de rama izquierda nuevo se considera equivalente. El descenso del ST o las ondas T negativas orientan a NSTEMI. Un electrocardiograma normal no descarta el diagnóstico: hasta un 20 o 30 por ciento de los NSTEMI lo tienen al principio.
  • Reperfusión en el STEMI: el tiempo es miocardio. La angioplastia primaria es de elección si puede hacerse en menos de 60 minutos en un centro con hemodinámica, o en menos de 120 minutos contando el traslado. Si no es posible, se administra fibrinólisis en menos de 10 minutos y se traslada después para coronariografía en las primeras 24 horas.
  • Antitrombóticos: aspirina más un inhibidor del receptor P2Y12 (ticagrelor, prasugrel o clopidogrel) durante 12 meses, o 6 si hay alto riesgo de sangrado. El prasugrel está contraindicado en mayores de 75 años, con peso menor de 60 kg o con ictus previo. Durante la angioplastia se añade heparina.
  • Prevención secundaria: estatina de alta intensidad con objetivo de colesterol LDL por debajo de 55 mg/dL y reducción de al menos el 50 por ciento, betabloqueante y inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) sobre todo si la fracción de eyección es menor del 40 por ciento, más rehabilitación cardiaca en todos los pacientes.
  • Complicaciones y muerte súbita: el shock cardiogénico es la causa más frecuente de muerte. Las complicaciones mecánicas son raras pero letales. Se implanta desfibrilador automático (DAI) si la fracción de eyección sigue en el 35 por ciento o menos pasados 40 días del infarto.

1. INTRODUCCIÓN Y CONCEPTO GENERAL

Los síndromes coronarios agudos (SCA) constituyen un espectro clínico que abarca desde la angina inestable hasta el infarto agudo de miocardio (IAM) con y sin elevación del segmento ST. Todos comparten un sustrato fisiopatológico común: la isquemia miocárdica aguda, generalmente secundaria a la rotura o erosión de una placa de ateroma vulnerable con trombosis superpuesta. Sin embargo, existen otros mecanismos etiológicos que requieren un abordaje diagnóstico y terapéutico diferenciado, como el desequilibrio entre la demanda y el aporte de oxígeno (IAM tipo 2) o las complicaciones iatrogénicas (tipos 4 y 5).

El infarto agudo de miocardio se define, según la Cuarta Definición Universal (2018), como la evidencia de daño miocárdico (elevación de troponinas) en un contexto clínico de isquemia aguda. La angina inestable, por su parte, se caracteriza por dolor isquémico en reposo o de nueva aparición, sin elevación de biomarcadores de necrosis.

El manejo del SCA se rige por un principio fundamental: el tiempo es miocardio. Cuanto antes se restablezca el flujo coronario, menor será el tamaño del infarto y mejor la función ventricular residual. Por ello, los sistemas sanitarios han implantado protocolos de «código infarto» que priorizan el diagnóstico electrocardiográfico precoz y la reperfusión en el menor tiempo posible.

2. CLASIFICACIÓN ETIOLÓGICA DEL IAM (TIPOS 1 A 5) (ampliación)

La Cuarta Definición Universal de Infarto de Miocardio establece cinco tipos etiológicos que permiten clasificar el mecanismo subyacente y orientar el tratamiento.

Tipo

Denominación

Mecanismo

Ejemplos / Observaciones

1

Espontáneo (aterotrombótico)

Rotura/erosión de placa de ateroma + trombosis superpuesta.

Forma clásica de STEMI o NSTEMI.

2

Desequilibrio demanda-aporte

Isquemia por aumento de demanda o reducción de aporte sin aterotrombosis.

Taquiarritmias, crisis hipertensiva, anemia grave, hipotensión, vasoespasmo (cocaína).

3

Muerte súbita

Muerte antes de poder obtener biomarcadores, con signos de isquemia aguda.

Autopsia demuestra trombo o lesión vulnerable.

4a

Relacionado con ICP

Complicación durante angioplastia: embolización distal, no-reflow, disección.

Elevación de troponina >5 veces el percentil 99 (si era normal) o >20% (si ya elevada).

4b

Trombosis de stent

Oclusión trombótica de un stent previo.

Puede ser aguda (<24h), subaguda (1-30d) o tardía (>30d).

4c

Reestenosis intra-stent

Progresión de la reestenosis.

Rara vez causa infarto; suele presentarse como angina estable.

5

Relacionado con CABG

Isquemia perioperatoria por fallo del injerto o embolización.

Elevación de troponina >10 veces el percentil 99, con cambios ECG o nueva acinesia.

El tipo 1 es, con diferencia, el más frecuente en nuestro medio y el que motiva la mayoría de los códigos infarto. El tipo 2 requiere un abordaje diferente, ya que el tratamiento no se dirige a la placa de ateroma, sino a corregir la causa desencadenante (control de la arritmia, corrección de la anemia, etc.). Los tipos 4 y 5 son iatrogénicos y tienen implicaciones pronósticas y legales, ya que su aparición puede condicionar la calidad asistencial.

3. BIOMARCADORES DE DAÑO MIOCÁRDICO: TROPONINAS

Las troponinas cardiacas (TnI y TnT) son proteínas reguladoras de la contracción muscular, exclusivas del miocardio. Cuando un cardiomiocito muere, su membrana se rompe y libera troponinas a la sangre. Gracias a su alta sensibilidad y especificidad, se han convertido en el biomarcador de referencia para el diagnóstico de infarto.

Patrón

Características

Causas típicas

Pico agudo con ascenso y descenso

Elevación rápida, pico a las 12-24 h, descenso gradual

IAM tipo 1 (oclusión trombótica), miocarditis, Takotsubo

Elevación persistente y estable

Niveles crónicamente elevados sin cambios agudos

Miocardiopatía hipertrófica, insuficiencia renal crónica, cardiopatía estructural

Elevación sin datos de isquemia

Aumento sin síntomas ni cambios ECG compatibles

Traumatismo torácico, IC descompensada, embolia pulmonar, sepsis

El diagnóstico de IAM no puede basarse únicamente en la elevación de troponinas, ya que estas pueden elevarse en otras situaciones como miocarditis, insuficiencia renal crónica, embolia pulmonar, sepsis o traumatismo torácico. Es imprescindible la presencia de criterios clínicos, electrocardiográficos o de imagen que confirmen la isquemia miocárdica. El patrón típico del IAM tipo 1 es un pico agudo con ascenso rápido (a las 12-24 horas) y descenso gradual, mientras que la insuficiencia renal o la miocardiopatía hipertrófica cursan con elevaciones persistentes y estables. La CK-MB (isoenzima MB de la creatincinasa) fue el marcador clásico, pero hoy es complementaria; su cinética es más precoz pero menos específica que las troponinas. Con las troponinas ultrasensibles actuales, las guías ESC 2023 permiten confirmar o descartar el infarto en una hora mediante el algoritmo 0 h/1 h, basado en el valor basal y en su variación a los 60 minutos; los puntos de corte son propios de cada ensayo y deben consultarse en el protocolo del laboratorio.

4. MINOCA: INFARTO CON CORONARIAS NO OBSTRUCTIVAS (ampliación)

El MINOCA (Myocardial Infarction with Non-Obstructive Coronary Arteries) es un síndrome en crecimiento que se define como un infarto con coronarias sin estenosis ≥50% en la angiografía. Su abordaje comienza con un ecocardiograma urgente y, si no es concluyente, se recurre a la resonancia magnética cardiaca (RMC) para el diagnóstico diferencial. Las causas más frecuentes son la miocarditis, el síndrome de Takotsubo (miocardiopatía por estrés), el espasmo coronario, la embolia coronaria y el desequilibrio demanda-aporte (IAM tipo 2). La RMC permite caracterizar el tejido: el realce tardío con gadolinio subepicárdico sugiere miocarditis, mientras que la ausencia de realce con edema en el territorio de una arteria es típico del Takotsubo.

5. DIAGNÓSTICO

5.1. Clínica

El síntoma cardinal del SCA es el dolor torácico de características isquémicas: opresivo, retroesternal, con irradiación a brazo izquierdo, mandíbula o epigastrio. Suele durar más de 20 minutos y no cede con el reposo ni con la administración de nitroglicerina sublingual. Se acompaña frecuentemente de sudoración profusa, náuseas, disnea o sensación de muerte inminente. En la angina inestable, el dolor es similar pero de menor duración, puede aparecer en reposo o ser de nueva aparición, y no se acompaña de elevación de biomarcadores.

Las presentaciones atípicas son frecuentes en ancianos, diabéticos y mujeres: disnea aislada, síncope, dolor epigástrico que se confunde con dispepsia, o incluso ausencia total de dolor (isquemia silente). En estos casos, el diagnóstico requiere un alto índice de sospecha y la realización precoz de un electrocardiograma y determinación de troponinas.

Es obligado descartar otras causas de dolor torácico agudo potencialmente letales: la disección aórtica (dolor transfixiante de inicio brusco, asimetría de pulsos, ensanchamiento mediastínico), el tromboembolismo pulmonar (disnea súbita, hipoxemia, dolor pleurítico), el neumotórax a tensión, la pericarditis aguda (dolor que empeora en decúbito y mejora al inclinarse hacia delante, roce pericárdico) y las causas digestivas (espasmo esofágico, reflujo, perforación esofágica). Un ECG normal y troponinas seriadas negativas en un paciente con dolor prolongado obligan a reconsiderar el diagnóstico.

5.2. Electrocardiograma (ECG)

El ECG es la prueba más rápida y esencial en la sospecha de SCA. Debe realizarse en los primeros 10 minutos desde el primer contacto sanitario.

  • La elevación del ST ≥1 mm en dos derivaciones contiguas (o ≥2 mm en V2-V3 en hombres, ≥1,5 mm en mujeres) es diagnóstica de IAM con elevación del ST (STEMI) y obliga a activar el código infarto. La morfología de la elevación es típicamente convexa (lomo de delfín), y su localización orienta sobre el territorio afectado: V1-V4 (anterior, arteria descendente anterior), DII, III y aVF (inferior, coronaria derecha o circunfleja), I y aVL (lateral, circunfleja o ramas de la descendente anterior).
  • La aparición de un nuevo bloqueo de rama izquierda (BRI) también se considera equivalente a STEMI, ya que oscurece el análisis del ST y se asocia a un alto riesgo de necrosis extensa.
  • La depresión del ST o las ondas T negativas simétricas sugieren un IAM sin elevación del ST (NSTEMI) o una angina inestable, y requieren estratificación del riesgo para decidir el momento de la coronariografía.
  • Un ECG normal no descarta el diagnóstico, ya que hasta el 20-30% de los NSTEMI pueden presentarlo inicialmente; en estos casos, la clínica y las troponinas son decisivas.

En pacientes con BRI o portadores de marcapasos (ampliación), se aplican los criterios de Sgarbossa para diagnosticar un IAM: la concordancia del ST con el QRS (elevación ST con QRS positivo, o depresión ST con QRS negativo) es altamente específica de isquemia. La elevación del ST discordante con ratio ST/QRS >0,25 (criterio de Smith) también apoya el diagnóstico.

5.3. Ecocardiograma y otras pruebas de imagen

El ecocardiograma transtorácico (ETT) es la técnica de imagen de primera línea. En la fase aguda, está indicado (clase I) en pacientes con shock cardiogénico, inestabilidad hemodinámica o sospecha de complicación mecánica (rotura de tabique, insuficiencia mitral aguda, taponamiento). No debe retrasar la coronariografía urgente. Durante la hospitalización, se realiza de forma rutinaria para evaluar la función ventricular (FEVI), detectar complicaciones mecánicas y descartar trombos intraventriculares. Tras el alta, si la FEVI es <40% a las 6-12 semanas, se repite el ecocardiograma para valorar la recuperación y decidir la necesidad de un desfibrilador automático implantable (DAI).

La resonancia magnética cardiaca (RMC) está especialmente indicada en el MINOCA, ya que permite diferenciar entre miocarditis, Takotsubo e infarto de etiología no aterotrombótica mediante la caracterización tisular (edema, realce tardío). También es útil para valorar la viabilidad miocárdica en pacientes con disfunción severa antes de una revascularización.

5.4. Coronariografía (angiografía)

La coronariografía es la prueba de referencia para identificar la lesión culpable y, en el caso del STEMI, realizar la reperfusión. En el STEMI, debe realizarse de forma urgente (idealmente <60 minutos desde el primer contacto en centros con hemodinámica, o <120 minutos si se requiere traslado). En el NSTEMI y la angina inestable, el momento de la coronariografía se decide según la estratificación del riesgo (escala GRACE).

6. ESTRATIFICACIÓN DEL RIESGO EN NSTEMI Y ANGINA INESTABLE

En los pacientes sin elevación persistente del ST, la escala GRACE es la herramienta más validada para predecir la mortalidad a corto y largo plazo. Incluye variables como la edad, la frecuencia cardíaca, la presión arterial sistólica, la creatinina sérica, la clase Killip, la parada cardíaca al ingreso, la elevación del ST y las troponinas.

  • Riesgo muy alto (inestabilidad hemodinámica, shock, arritmias refractarias): se recomienda ICP inmediata (<2 horas).
  • Riesgo alto (GRACE >140 puntos): ICP en <24 horas.
  • Riesgo bajo (GRACE ≤140 puntos): estrategia invasiva selectiva, pudiendo optarse por pruebas de isquemia (ergometría, ecocardiograma de estrés) antes de decidir el cateterismo.

7. TRATAMIENTO DEL STEMI: REPERFUSIÓN

Antes de la reperfusión deben instaurarse las medidas generales de la fase aguda: monitorización electrocardiográfica continua con desfibrilador disponible, vía venosa periférica y oxigenoterapia solo si la saturación de oxígeno es <90%, ya que la hiperoxia puede aumentar el daño miocárdico. Para el control del dolor se emplea nitroglicerina sublingual o intravenosa, contraindicada si hay hipotensión, infarto de ventrículo derecho o toma reciente de inhibidores de la fosfodiesterasa; si el dolor persiste, morfina intravenosa en dosis de 2-4 mg, teniendo en cuenta que puede retrasar la absorción de los antiagregantes orales. El betabloqueante intravenoso se reserva para pacientes hipertensos o taquicárdicos sin signos de insuficiencia cardíaca ni bradicardia.

El factor pronóstico más importante en el STEMI es el tiempo total de isquemia. Cuanto antes se restablezca el flujo, menor será el tamaño del infarto y mejor la función ventricular residual. Los tiempos críticos son: contacto-ECG ≤10 minutos, puerta-balón (door-to-balloon) <60 minutos en centros con hemodinámica, y puerta-aguja (door-to-needle) <10 minutos si se opta por fibrinólisis.

Intervalo

Objetivo

Comentario

Primer contacto sanitario → ECG

10 min

Diagnóstico electrocardiográfico precoz

Diagnóstico de STEMI → balón (centro con hemodinámica)

60 min

ICP primaria de elección (clase I)

Primer contacto → ICP con traslado

120 min

Si se prevé mayor demora, fibrinólisis inmediata

Decisión de fibrinólisis → aguja

10 min

Puerta-aguja (door-to-needle)

Fibrinólisis → coronariografía

<24 h

Traslado sistemático tras la fibrinólisis (clase I)

7.1. Algoritmo de reperfusión (adaptado de guías ESC 2023) (ampliación)

El algoritmo actual se basa en la disponibilidad de un centro con hemodinámica. Si el primer contacto médico se produce en un centro con hemodinámica 24/7, la ICP primaria es la opción de elección si se puede realizar en <60 minutos (clase I). Si el primer contacto es en un centro sin hemodinámica, se valora el tiempo de traslado: si es <120 minutos, se traslada al paciente para ICP primaria; si es >120 minutos, se administra fibrinólisis en <10 minutos y posteriormente se traslada para coronariografía en las primeras 24 horas (clase I). En pacientes que se presentan entre 12 y 48 horas del inicio de los síntomas, la ICP está indicada si persisten síntomas, inestabilidad hemodinámica o arritmias; si el paciente está asintomático y estable, la ICP es clase IIa. Más allá de 48 horas, la ICP de rutina no está recomendada (clase III) salvo que haya evidencia de isquemia residual.

7.2. Fibrinólisis (trombolisis) (ampliación)

Los fármacos fibrinolíticos más utilizados son la tenecteplasa (TNK-tPA), que se administra en bolo único y es más segura en ancianos (media dosis si >75 años), la alteplasa (t-PA) en perfusión de 90 minutos, y la reteplasa (r-PA) en dos bolos separados 30 minutos. La estreptoquinasa está en desuso por su mayor tasa de alergias y menor eficacia. La reperfusión se considera eficaz si se produce un descenso >50% de la elevación del ST a los 60-90 minutos, resolución del dolor torácico, aparición de ritmo idioventricular acelerado (RIVA) e inversión de las ondas T. Si no se cumplen estos criterios, está indicada la ICP de rescate (clase I).

Fármaco

Administración

Observaciones

Tenecteplasa (TNK-tPA)

Bolo único ajustado al peso

De elección; media dosis si >75 años

Alteplasa (t-PA)

Perfusión de 90 minutos

Requiere bomba y control estrecho

Reteplasa (r-PA)

Dos bolos separados 30 minutos

Alternativa al TNK

Estreptoquinasa

Perfusión intravenosa

En desuso: más alergias y menor eficacia

8. TRATAMIENTO ANTITROMBÓTICO EN LA FASE AGUDA

El tratamiento antitrombótico es el pilar del manejo farmacológico del SCA. Se inicia con aspirina (150-300 mg masticable en carga, seguido de 100 mg/día de por vida) y un inhibidor del receptor P2Y12. Los inhibidores P2Y12 disponibles son el ticagrelor (180 mg de carga, preferido por su inicio de acción rápido y su beneficio en mortalidad), el prasugrel (60 mg de carga, pero contraindicado en >75 años o <60 kg por mayor riesgo hemorrágico) y el clopidogrel (300-600 mg de carga, usado cuando los anteriores no están disponibles o hay contraindicación). La doble antiagregación (DAPT) se mantiene durante 12 meses (o 6 meses si alto riesgo de sangrado). Durante la ICP, se añade un anticoagulante: la heparina no fraccionada (HNF) es la preferida por su fácil reversión, aunque la bivalirudina ha demostrado menor tasa de sangrado. La enoxaparina subcutánea es una alternativa (clase IIa). Los inhibidores de la glucoproteína IIb/IIIa (abciximab, tirofiban) se reservan para situaciones de trombos masivos o fenómeno de no-reflow.

Fármaco

Dosis de carga

Mantenimiento

Consideraciones

Ticagrelor

180 mg

90 mg/12 h

Preferido: inicio rápido y beneficio en mortalidad. Disnea como efecto frecuente

Prasugrel

60 mg

10 mg/24 h (5 mg si >75 años o <60 kg)

Contraindicado en >75 años o <60 kg por riesgo hemorrágico; evitar si ictus previo

Clopidogrel

300-600 mg

75 mg/24 h

Cuando los anteriores no están disponibles o hay contraindicación; de elección en triple terapia

El acceso radial es preferible al femoral (clase I) por reducir las complicaciones hemorrágicas y la mortalidad. Los stents liberadores de fármacos (DES) son los de elección frente a los metálicos convencionales (BMS).

8. TRATAMIENTO ANTITROMBÓTICO EN LA FASE AGUDA

El tratamiento antitrombótico es el pilar del manejo farmacológico del SCA. Se inicia con aspirina (150-300 mg masticable en carga, seguido de 100 mg/día de por vida) y un inhibidor del receptor P2Y12. Los inhibidores P2Y12 disponibles son el ticagrelor (180 mg de carga, preferido por su inicio de acción rápido y su beneficio en mortalidad), el prasugrel (60 mg de carga, pero contraindicado en >75 años o <60 kg por mayor riesgo hemorrágico) y el clopidogrel (300-600 mg de carga, usado cuando los anteriores no están disponibles o hay contraindicación). La doble antiagregación (DAPT) se mantiene durante 12 meses (o 6 meses si alto riesgo de sangrado). Durante la ICP, se añade un anticoagulante: la heparina no fraccionada (HNF) es la preferida por su fácil reversión, aunque la bivalirudina ha demostrado menor tasa de sangrado. La enoxaparina subcutánea es una alternativa (clase IIa). Los inhibidores de la glucoproteína IIb/IIIa (abciximab, tirofiban) se reservan para situaciones de trombos masivos o fenómeno de no-reflow.

Fármaco

Dosis de carga

Mantenimiento

Consideraciones

Ticagrelor

180 mg

90 mg/12 h

Preferido: inicio rápido y beneficio en mortalidad. Disnea como efecto frecuente

Prasugrel

60 mg

10 mg/24 h (5 mg si >75 años o <60 kg)

Contraindicado en >75 años o <60 kg por riesgo hemorrágico; evitar si ictus previo

Clopidogrel

300-600 mg

75 mg/24 h

Cuando los anteriores no están disponibles o hay contraindicación; de elección en triple terapia

El acceso radial es preferible al femoral (clase I) por reducir las complicaciones hemorrágicas y la mortalidad. Los stents liberadores de fármacos (DES) son los de elección frente a los metálicos convencionales (BMS).

9. TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO POST-IAM (PREVENCIÓN SECUNDARIA)

Una vez estabilizado el paciente, se instaura un tratamiento intensivo para prevenir nuevos eventos (reinfarto, muerte súbita, insuficiencia cardíaca) y frenar el remodelado ventricular. Este tratamiento incluye:

  • Doble antiagregación (DAPT): aspirina 100 mg + ticagrelor/prasugrel/clopidogrel durante 12 meses (o 6 meses si alto riesgo de sangrado). Si el paciente requiere anticoagulación oral crónica (por FA u otra indicación), se valora la triple terapia, pero el clopidogrel es el inhibidor P2Y12 preferido en este contexto para reducir el riesgo hemorrágico.
  • Estatinas de alta intensidad: atorvastatina 40-80 mg o rosuvastatina 20-40 mg, con un objetivo de LDL <55 mg/dL y una reducción ≥50% respecto al valor basal. Si no se alcanza, se añade ezetimiba; si persiste el fracaso, se consideran los inhibidores de PCSK9 o el ácido bempedoico (ver Tema 1 para objetivos y Tema 2 para mecanismos).
  • Betabloqueantes: especialmente indicados si la FEVI es <40%. Se inician en la fase aguda solo si el paciente está hemodinámicamente estable (PAS >120 mmHg) y sin bradicardia o bloqueo AV. Se continúan de forma oral tras el alta.
  • IECA o ARA-II: indicados en pacientes con FEVI <40%, insuficiencia cardíaca, diabetes, hipertensión o infarto anterior. Se inician en las primeras 24 horas si no hay hipotensión. Se prefiere un IECA (enalapril, ramipril) y se cambia a ARA-II solo en caso de intolerancia (tos).
  • Antagonistas de los receptores mineralocorticoides (ARM): eplerenona o espironolactona, en pacientes con FEVI <40% y síntomas de insuficiencia cardíaca o diabetes, siempre que ya estén en tratamiento con IECA/ARA-II y betabloqueante. Es esencial monitorizar la función renal y el potasio (contraindicado si creatinina >2,5 mg/dL o potasio >5,0 mEq/L).

Además, se debe controlar estrictamente la presión arterial (objetivo <130/80 mmHg), la diabetes (HbA1c <7%) y promover el abandono del tabaco, así como la rehabilitación cardiaca, que está indicada en todos los pacientes (clase I).

10. COMPLICACIONES DEL SCA

10.1. Shock cardiogénico
El shock cardiogénico es la causa más frecuente de muerte en el IAM. Se define como hipotensión persistente (PAS <90 mmHg) con signos de hipoperfusión tisular (oliguria, extremidades frías, acidosis láctica, alteración del nivel de conciencia) tras corregir la precarga. La causa más frecuente es la disfunción sistólica grave por un infarto extenso, pero siempre hay que descartar una complicación mecánica (rotura de pared libre, CIV, insuficiencia mitral aguda) mediante ecocardiograma urgente. El tratamiento incluye la revascularización urgente del vaso culpable (según el estudio CULPRIT-SHOCK, no se recomienda la revascularización completa en el mismo acto), inotrópicos (dobutamina si PAS >90 mmHg, noradrenalina si hipotensión severa) y, en casos refractarios, asistencia circulatoria mecánica (balón de contrapulsación intraaórtico, Impella o ECMO).

10.2. Insuficiencia cardíaca aguda

La insuficiencia cardíaca aguda se clasifica según la clasificación de Killip:

Clase

Hallazgos clínicos

Mortalidad (series clásicas)

Killip I

Sin signos de insuficiencia cardíaca

<5%

Killip II

Crepitantes en <50% de los campos pulmonares, tercer ruido (S3)

10-20%

Killip III

Edema pulmonar franco, crepitantes >50%

30-40%

Killip IV

Shock cardiogénico

>80%

Las cifras de mortalidad corresponden a las series clásicas descritas por Killip y Kimball (1967), previas a la era de la reperfusión; con el manejo actual la mortalidad del shock cardiogénico (Killip IV) se sitúa en torno al 40-50%.

El tratamiento incluye diuréticos intravenosos (furosemida), vasodilatadores (nitroglicerina) y ventilación no invasiva (CPAP/BiPAP) en caso de hipoxia.

10.3. Arritmias

La fibrilación auricular aparece en el 10-20% de los IAM y se asocia a peor pronóstico. Su manejo incluye el control de la frecuencia con betabloqueantes o amiodarona, y la anticoagulación según el score CHA₂DS₂-VASc (ver Tema 19). Las arritmias ventriculares (taquicardia ventricular polimórfica y fibrilación ventricular) son la principal causa de muerte súbita y requieren desfibrilación inmediata y amiodarona intravenosa. Las bradiarritmias (bloqueo AV) son más frecuentes en el IAM inferior y suelen ser reversibles; si son sintomáticas o inestables, se implanta un marcapasos temporal.

10.4. Complicaciones mecánicas

Las complicaciones mecánicas son infrecuentes (0,5-2% de los casos) pero extremadamente letales. Incluyen la rotura de pared libre (que cursa con taponamiento cardiaco y disociación electromagnética), la comunicación interventricular (CIV) (que se manifiesta con un soplo rudo holosistólico y shock) y la rotura del músculo papilar (que provoca una insuficiencia mitral aguda con edema agudo de pulmón fulminante). Su diagnóstico se basa en la sospecha clínica (shock sin otra causa) y la confirmación ecocardiográfica. El tratamiento es quirúrgico urgente en la mayoría de los casos, aunque en la CIV puede diferirse 2-4 semanas para permitir la cicatrización del tejido necrótico. Estas entidades se desarrollan en detalle en el Tema 7.

10.5. Pericarditis post-infarto (ampliación)

La pericarditis post-infarto puede presentarse como pericarditis epistenocárdica (2-5 días tras el IAM), que es una inflamación local del pericardio sobre la zona infartada, o como síndrome de Dressler (semanas o meses después), que es un proceso autoinmune. Ambas se manifiestan con dolor torácico pleurítico, frote pericárdico y elevación de reactantes de fase aguda. El tratamiento se basa en AINEs (ibuprofeno) y colchicina; los corticoides se evitan en la fase aguda porque pueden interferir con la cicatrización del infarto.

11. PREVENCIÓN DE MUERTE SÚBITA

La muerte súbita cardíaca es una de las principales causas de mortalidad tras un IAM. La prevención se basa en la implantación de un desfibrilador automático implantable (DAI) en pacientes con FEVI ≤35% que persiste tras al menos 40 días del evento y 3-6 meses de tratamiento médico óptimo (clase I). Este período de espera permite que el miocardio se recupere y la FEVI mejore espontáneamente, evitando implantes innecesarios.

12. PRONÓSTICO

La mortalidad del IAM ha disminuido significativamente en las últimas décadas gracias a la reperfusión precoz y el tratamiento médico intensivo. En centros especializados, la mortalidad intrahospitalaria del STEMI se sitúa por debajo del 5-8%. Los principales factores que empeoran el pronóstico son: FEVI <40%, infarto extenso (pérdida de >20-30% de masa miocárdica), presencia de complicaciones mecánicas, arritmias ventriculares sostenidas, diabetes, insuficiencia renal y edad avanzada.

13. PUNTOS CLAVE

  • El espectro del SCA incluye la angina inestable (troponinas negativas), el NSTEMI (troponinas positivas sin elevación de ST) y el STEMI (troponinas positivas con elevación de ST).
  • La clasificación de los tipos de IAM (1 a 5) permite diferenciar la etiología aterotrombótica (tipo 1) de otras causas (desequilibrio, iatrogénicas, etc.).
  • El MINOCA es una entidad creciente que requiere resonancia magnética para su diagnóstico diferencial.
  • El tiempo es miocardio: en el STEMI, la ICP primaria debe realizarse en <60 minutos si el paciente ya está en un centro con hemodinámica y en <90 minutos si requiere traslado, y la fibrinólisis en <10 minutos si no hay disponibilidad.
  • El tratamiento antitrombótico se basa en la doble antiagregación (aspirina + inhibidor P2Y12) y la anticoagulación durante la ICP.
  • La prevención secundaria incluye estatinas con objetivo LDL <55 mg/dL, betabloqueantes e IECA/ARA-II (especialmente si FEVI <40%), y ARM en casos seleccionados.
  • El DAI está indicado en prevención primaria si la FEVI ≤35% persiste a los 40 días del IAM.
    Las complicaciones mecánicas (rotura de pared, CIV, insuficiencia mitral aguda) son letales y se desarrollan en el Tema 7.

14. BIBLIOGRAFÍA

  1. ESC 2023 (SCA) – Byrne RA, Rossello X, Coughlan JJ, et al. 2023 ESC Guidelines for the management of acute coronary syndromes. Eur Heart J. 2023;44(38):3720-3826.
  2. Cuarta Definición Universal de IAM (2018) – Thygesen K, Alpert JS, Jaffe AS, et al. Fourth Universal Definition of Myocardial Infarction. Eur Heart J. 2019;40(3):237-269.
  3. CULPRIT-SHOCK – Thiele H, Akin I, Sandri M, et al. PCI Strategies in Patients with Acute Myocardial Infarction and Cardiogenic Shock. N Engl J Med. 2017;377(25):2419-2432.
  4. ISAR-REACT 5 – Schüpke S, Neumann FJ, Menichelli M, et al. Ticagrelor or Prasugrel in Patients with Acute Coronary Syndromes. N Engl J Med. 2019;381(16):1524-1534.
  5. FOURIER – Sabatine MS, Giugliano RP, Keech AC, et al. Evolocumab and Clinical Outcomes in Patients with Cardiovascular Disease. N Engl J Med. 2017;376(18):1713-1722.
  6. Braunwald – Libby P, Bonow RO, Mann DL, et al. Braunwald’s Heart Disease. 12th ed. Elsevier; 2022.
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