2.1. Tromboangeítis obliterante (enfermedad de Buerger)
La enfermedad de Buerger es una arteritis oclusiva que afecta a arterias de mediano y pequeño calibre, así como a venas superficiales. Predomina en varones jóvenes (20-40 años), fumadores intensos, sin otros factores de riesgo cardiovascular. Es más frecuente en Medio Oriente y Asia, y se asocia con HLA‑A9 y HLA‑B5.
Fisiopatología: proceso autoinmune (hipersensibilidad retardada) con infiltrado linfocitario en la pared arterial, que ocasiona engrosamiento y oclusión. La afectación es distal y progresa proximalmente. El tabaco actúa como antígeno desencadenante (anticuerpos anticolágeno I y III). A diferencia de la aterosclerosis, no hay calcificaciones en las arterias afectadas.
Clínica:
- Alteraciones sensitivas (frío, entumecimiento, quemazón).
- Eritrosis (enrojecimiento de la piel).
- Úlceras isquémicas dolorosas.
- Claudicación (arco del pie, pierna).
- Extremidad fría, cianótica, sudorosa (hiperactividad simpática).
- Flebitis migratoria superficial en el 40% de los casos (puede ser la primera manifestación).

Figura 1. Manifestaciones clínicas de la tromboangeítis obliterante (enfermedad de Buerger).
Diagnóstico:
- Arteriografía: oclusiones segmentarias distales, con vasos colaterales en «sacacorchos» (tortuosos). No hay calcificaciones (a diferencia de la aterosclerosis).
Descartar aterosclerosis, enfermedades autoinmunes, trombofilias y embolias.
Tratamiento:
- Abandono absoluto del tabaco (esencial; de lo contrario, recurrencia invariable).
- Simpatectomía lumbar/química (mejoría en el 70%).
- Iloprost IV (análogo de prostaciclina): reduce la isquemia crítica y evita la amputación.
- Evitar frío y traumatismos.
- Nuevas terapias (ampliación): células madre en investigación.
El pronóstico es excelente si se abandona el tabaco; si no, la enfermedad progresa inexorablemente a la amputación.
2.2. Arteritis de Takayasu
La arteritis de Takayasu es una vasculitis granulomatosa que afecta a la aorta y sus ramas principales, especialmente los troncos supraaórticos, las arterias renales y las mesentéricas. Es más frecuente en mujeres jóvenes (<40 años), especialmente de origen asiático.
Fisiopatología: inflamación panarterítica con engrosamiento de la íntima, fibrosis y estenosis. Puede producir oclusión, aneurismas o disección aórtica.
Clínica:
- Fase inicial o sistémica (fase prepulso): síntomas generales (fiebre, malestar, pérdida de peso, artralgias), elevación de VSG y PCR.
- Fase crónica (oclusiva): claudicación de extremidades, ausencia de pulsos (enfermedad sin pulso), HTA renovascular (por estenosis de arteria renal), síncope, ictus, insuficiencia aórtica.
Diagnóstico:
- Angio‑TC o angio‑RM: estenosis u oclusión de la aorta o sus ramas.
- PET‑TC (ampliación): captación de fluorodesoxiglucosa (FDG) en la pared aórtica (actividad inflamatoria).
- Laboratorio: VSG y PCR elevadas (en fase activa).
Tratamiento:
- Inmunosupresores: corticoides (prednisona) son la primera línea. Metotrexato, azatioprina o inhibidores del TNF-α en casos refractarios.
- Revascularización (quirúrgica o percutánea): solo en fase inactiva (controlada la inflamación), para tratar estenosis sintomáticas.
2.3. Arteritis de células gigantes (arteritis temporal)
La arteritis de células gigantes es una vasculitis granulomatosa que afecta a arterias de gran y mediano calibre, con predilección por las ramas de la carótida externa, especialmente la arteria temporal. Es la vasculitis más frecuente en mayores de 50 años, con una incidencia que aumenta con la edad, afectando más a mujeres. Se asocia a polimialgia reumática en el 40-60% de los casos.
Fisiopatología: inflamación de la íntima con infiltrado de células gigantes multinucleadas, hiperplasia de la íntima y oclusión luminal.
Clínica:
- Cefalea temporal (nuevo inicio, unilateral, pulsátil, con sensibilidad del cuero cabelludo).
- Claudicación mandibular (dolor al masticar).
- Alteraciones visuales (amaurosis fugaz, diplopía, pérdida de visión) → urgencia médica (puede ser irreversible).
- Polimialgia reumática: dolor y rigidez matutina en cintura escapular y pélvica.
Diagnóstico:
- Biopsia de arteria temporal: gold standard. Muestra infiltrado inflamatorio y células gigantes. Negativa no excluye el diagnóstico (lesiones segmentarias).
- Ecografía Doppler de arterias temporales (ampliación): signo del «halo» (engrosamiento hipoecoico de la pared).
- Laboratorio: VSG y PCR muy elevadas.
Tratamiento:
- Corticoides a altas dosis (prednisona 40-60 mg/día) de forma urgente, especialmente si hay síntomas visuales, para prevenir la pérdida de visión irreversible.
- Mantenimiento gradual durante 1-2 años, con monitorización de la VSG y la clínica.
- En casos refractarios o con efectos adversos de corticoides (ampliación), considerar tocilizumab (inhibidor de IL‑6).