5.1. Comunicación interauricular (CIA)
La CIA es un defecto del tabique interauricular que permite el paso de sangre de la aurícula izquierda a la derecha, provocando un cortocircuito I→D. Esto produce dilatación del VD y de la AD, hiperaflujo pulmonar y, si persiste, hipertensión pulmonar e inversión del shunt (síndrome de Eisenmenger).
Tipos:
- Ostium secundum (80%): defecto en la fosa oval.
- Ostium primum: canal AV parcial en la porción baja del septo.
Seno venoso: cerca de la desembocadura de la vena cava superior.
- Foramen oval permeable (FOP): no es una verdadera CIA, sino una lengüeta valvular móvil presente en el 25% de la población. Puede cursar con embolia paradójica.
Clínica: suele ser asintomática hasta la edad adulta, cuando puede aparecer disnea de esfuerzo, palpitaciones o insuficiencia cardíaca derecha. En la auscultación: desdoblamiento fijo del 2º ruido, soplo sistólico pulmonar eyectivo y retumbo tricuspídeo.
Diagnóstico: ECG (BRDHH y desviación derecha del eje), radiografía (cardiomegalia por dilatación de cavidades derechas), ecocardiograma (gold standard, visualiza la comunicación).
Tratamiento: cierre percutáneo con dispositivo (si anatomía favorable y Qp/Qs ≥1,5-2) o cirugía abierta. Puede indicarse en asintomáticos para prevenir HTP, FA o embolias.

Figura 2. Comunicación interauricular: el defecto del tabique permite el paso de sangre de la aurícula izquierda a la derecha.
5.2. Comunicación interventricular (CIV)
La CIV es un defecto del tabique interventricular que permite el paso de sangre del VI al VD, produciendo sobrecarga de volumen en ambos ventrículos. Si el defecto es grande, puede causar insuficiencia cardíaca precoz; si es pequeño, puede conducir a HTP y, finalmente, a síndrome de Eisenmenger.
Tipos:
- Perimembranosa (la más frecuente): cerca del tejido de conducción.
- Muscular: pueden ser múltiples.
- Subarterial (infundibular): por debajo de la válvula aórtica.
Clínica:
- Pequeña (enfermedad de Roger): soplo holosistólico intenso, asintomático, riesgo de endocarditis.
- Moderada-grande: disnea, retraso ponderal, infecciones respiratorias de repetición, fallo cardíaco. Soplo holosistólico con frémito en borde esternal izquierdo.
Diagnóstico: ecocardiograma (valora tamaño, localización, Qp/Qs, función ventricular y presión pulmonar). Cateterismo si se sospecha HTP.
Tratamiento: cierre espontáneo en el 75% de las pequeñas musculares en los primeros años. Cierre percutáneo en defectos musculares o perimembranosos seleccionados. Cirugía (parche) si Qp/Qs ≥2, fallo cardíaco o HTP progresiva. Banding pulmonar (cirugía paliativa) en lactantes con alto riesgo quirúrgico.

Figura 3. Comunicación interventricular: cortocircuito izquierda-derecha a través del tabique interventricular.
5.3. Ductus arterioso persistente (DAP)
Es la persistencia del conducto arterial que comunica la aorta descendente con la arteria pulmonar izquierda tras el nacimiento, provocando un cortocircuito I→D. Puede causar hiperaflujo pulmonar, dilatación de cavidades izquierdas y HTP.
Factores predisponentes: prematuridad, rubeola materna, nacimiento a gran altura, sexo femenino.
Clínica: soplo continuo en maquinaria (Gibson), pulso saltón, insuficiencia cardíaca y fallo de crecimiento en casos graves.
Diagnóstico: ecocardiograma (visualización del ductus con flujo continuo en Doppler). Aortografía previa al tratamiento.
Tratamiento: siempre (incluso asintomáticos) por riesgo de endocarditis, HTP e IC. En neonatos prematuros: indometacina o ibuprofeno IV (cierra el ductus en 70-80%). Cierre percutáneo con dispositivo (primera línea). Cirugía (ligadura) si no es candidato a cierre percutáneo.

Figura 4. Ductus arterioso persistente: comunicación entre la aorta descendente y la arteria pulmonar izquierda.
5.4. Coartación de aorta
Es el estrechamiento congénito de la aorta torácica a nivel del itsmo. Provoca sobrecarga de presión en el VI e hipertrofia concéntrica. Se desarrolla circulación colateral que perfunde la aorta distal.
Asociaciones: válvula aórtica bicúspide (40%), aneurismas intracraneales (polígono de Willis), síndrome de Turner.
Tipos: preductal, ductal y postductal (la más frecuente).
Clínica: HTA en miembros superiores, pulsos femorales débiles o ausentes, soplo sistólico interescapular. En adultos: HTA refractaria, insuficiencia cardíaca, rotura de aneurismas colaterales o hemorragia subaracnoidea.
Diagnóstico: ecocardiograma, radiografía (signo de Roesler: muescas en costillas por dilatación de intercostales), Angio-TC, Angio-RM (gold standard para planificación quirúrgica).
Tratamiento: si gradiente >20 mmHg, HTA proximal, hipertrofia VI o evidencia de sufrimiento cardiaco. Técnicas: resección y anastomosis término-terminal (cirugía abierta), angioplastia con balón ± stent (primera línea en adultos), reemplazo con injerto si segmento largo. En lactantes con IC: PGE1 para mantener el ductus, luego corrección quirúrgica.