El diagnóstico de la disección aórtica debe ser rápido, ya que la mortalidad aumenta de forma exponencial con el tiempo. La sospecha clínica es el primer paso; las pruebas complementarias confirman el diagnóstico y planifican el tratamiento.
Probabilidad pretest, escala ADD-RS (ampliación): antes de solicitar la imagen conviene estimar el riesgo con el Aortic Dissection Detection Risk Score, que puntúa de 0 a 3 según la presencia de condiciones predisponentes (conectivopatía, antecedente familiar de enfermedad aórtica, valvulopatía o aneurisma aórtico conocidos, manipulación aórtica reciente), dolor de alto riesgo (torácico, dorsal o abdominal de inicio brusco, intensidad máxima desde el comienzo o carácter desgarrador) y hallazgos exploratorios de alto riesgo (déficit de pulso o diferencia de presión entre extremidades, déficit neurológico focal con dolor, soplo de insuficiencia aórtica de novo, hipotensión o shock). Un ADD-RS ≤ 1 junto con un dímero D < 500 ng/mL permite descartar el síndrome aórtico agudo; un ADD-RS ≥ 2 obliga a realizar imagen urgente sin esperar al dímero D.
Diagnóstico diferencial: hay que descartar síndrome coronario agudo (la disección puede extenderse al ostium coronario, típicamente el derecho, y provocar elevación del ST inferior), tromboembolismo pulmonar, pericarditis aguda, rotura esofágica y, si el dolor es abdominal, cólico biliar o pancreatitis. Este diferencial es crítico porque la fibrinólisis o la doble antiagregación administradas a una disección etiquetada erróneamente como infarto son potencialmente mortales.
6.1. Radiografía de tórax
La radiografía de tórax es la prueba inicial, pero no puede excluir la disección (es normal en el 10-20% de los casos). Los hallazgos que pueden orientar son:
- Ensanchamiento del mediastino (>8 cm).
- Borramiento del botón aórtico.
- Derrame pleural (izquierdo).
- Signo del calcio separado (calcificación de la íntima desplazada hacia el interior) (ampliación).
6.2. Dímero D
El dímero D es un marcador útil por su alto valor predictivo negativo. Un valor <500 ng/mL descarta prácticamente la disección aórtica aguda (sensibilidad del 97%). Sin embargo, es inespecífico, ya que puede estar elevado en TEP, IAM, infección o traumatismo.
6.3. Ecocardiograma
- Ecocardiograma transtorácico (ETT): útil para detectar derrame pericárdico, insuficiencia aórtica y, en ocasiones, el flap intimal. Sin embargo, su sensibilidad para la aorta ascendente es limitada (70-80%).
- Ecocardiograma transesofágico (ETE): tiene una alta sensibilidad (>95%) para la aorta ascendente y descendente, y es la prueba de elección en pacientes inestables que no pueden ser trasladados a la sala de TC. Visualiza el flap intimal, la extensión de la disección, la insuficiencia aórtica y la función ventricular.
6.4. Angio-TC (Tomografía computarizada con contraste)
Es la prueba de referencia en la mayoría de los centros. Tiene una sensibilidad y especificidad cercanas al 100% para el diagnóstico de disección aórtica. Los signos radiológicos clave son:
- Flap intimal: línea de baja densidad que separa la luz verdadera de la falsa.
- Luz falsa: opacificación retardada (más clara con contraste y más oscura sin él), de mayor diámetro que la luz verdadera.
- Hematoma intramural: engrosamiento en semiluna de la pared aórtica (>5 mm) sin flujo detectable.
- Úlcera penetrante: defecto focal de la pared que protruye hacia la adventicia.
La angio-TC permite también evaluar la extensión de la disección, la afectación de ramas arteriales y la presencia de derrame pleural o pericárdico.
6.5. Angio-RM (ampliación)
La resonancia magnética es una excelente técnica para la caracterización tisular y el seguimiento, pero su disponibilidad y el tiempo de adquisición la hacen menos práctica en la fase aguda. Se utiliza en pacientes estables, en niños o embarazadas, o como alternativa en caso de insuficiencia renal (evita el contraste yodado).
6.6. Algoritmo diagnóstico
- Sospecha clínica + Radiografía de tórax.
- Si paciente estable → Angio-TC de cuerpo completo (prueba de elección).
- Si paciente inestable → ETE en quirófano o UCI mientras se prepara la cirugía.
Para los detalles técnicos de las pruebas de imagen, se remite al Tema 3 (Técnicas de imagen en cardiología).